Constituida el 17 de junio de 1991, en la ciudad de JUNDIAÍ – SP, Stenville Textil, inició su actividad como una pequeña unidad de tintorería, con la vocación esencial de teñido y acabado de tejidos de punto, abarcando inicialmente a la ciudad de San Pablo como mercado. En los siguientes 6 años expandió su trabajo hacia el interior del Estado de San Pablo, además de otras regiones del país.
1997
En 1997, avanza en la cadena textil con la producción de tejidos de punto, así como la confección de artículos orientados al segmento deportivo, moda joven y moda básica, a través de marcas consagradas de ventas al por menor brasileñas. En 1998, constituye un punto comercial en la ciudad de San Pablo, con el objetivo de crear un canal privilegiado de relacionamiento con el consumidor. Esta apuesta surge esencialmente como una oportunidad de mercado.
2000
La experiencia de producir tejidos, confeccionar y comercializar, enriqueció mucho su administración, aunque en 2000 la empresa abandona estas actividades, concentrando todos sus esfuerzos en la tintorería – su actividad madre. En 2001, la empresa consigue un resultado histórico: multiplicó su producción por diez – ciclo denominado “diez veces en diez años”. Esta expansión fue fundamentalmente, el resultado de la especialización de la empresa en el teñido de tejidos de punto y los buenos frutos fueron el resultado de haber apostado en los medios tecnológicos y en los recursos humanos especializados.
2007
En 2007, Stenville retoma su confección, a través de un proyecto ambicioso en cooperación con una de las mayores empresas de cosméticos del país. El pilar de esta cooperación fue el concepto de sostenibilidad. La búsqueda de innovación orientada a los resultados (visión del cliente), a través de equipos emprendedores – Unidades de Negocios (UN) – le brindó a Stenville mayor agilidad y cada unidad comenzó a ajustar más el foco en sus áreas de actuación. Concluimos que un negocio debe ser visto como un proceso de satisfacción del cliente (Philip Kotler) y no como un proceso de producción de bienes, pues los productos son transitorios, pero las necesidades básicas existirán siempre. Concluimos que la orientación al cliente es una importante guía para la ventaja competitiva. No tenemos dudas que los clientes satisfechos son capaces de crear ventaja competitiva sostenible para nuestra empresa. Por lo tanto, la competencia sólo no basta (David W. Cravens). Es necesario tener sensibilidad de mercado para el establecimiento de relacionamientos duraderos y provechosos para ambos, para Stenville y para su cliente. Las unidades de negocios, todas focalizadas en tejidos de punto, son:
El objetivo de Stenville es transformarse líder en todas estas áreas. Los pilares de este objetivo están incluidos en la filosofía de la empresa y son compartidos por todos nuestros colaboradores.